Cuando pensamos en las secuelas de un accidente de tráfico solemos pensar en hernias discales, fracturas o lesiones articulares. Pero las cicatrices también son una secuela indemnizable, y en muchos casos el importe que corresponde es mayor del que la víctima imagina.
¿Las cicatrices se indemnizan?
Sí. El baremo español de valoración del daño corporal (Ley 35/2015) recoge el perjuicio estético como un concepto indemnizable independiente de las secuelas funcionales. Eso significa que, aunque su brazo funcione perfectamente pero haya quedado con una cicatriz visible, tiene derecho a reclamar.
La escala del perjuicio estético en el baremo
El baremo establece una escala del 1 al 50 para el perjuicio estético, que va de «muy ligero» a «importantísimo». Cada punto tiene un valor económico que depende de la edad de la víctima: a mayor edad, menor valor por punto.
Para que se haga una idea de las categorías:
- Muy ligero (1-6 puntos): cicatrices pequeñas, poco visibles o en zonas cubiertas.
- Ligero (7-12 puntos): cicatrices visibles pero de extensión moderada.
- Moderado (13-18 puntos): cicatrices en zonas expuestas, de cierta extensión.
- Medio (19-26 puntos): cicatrices relevantes en cara, cuello o manos.
- Importante/muy importante/importantísimo (27-50 puntos): desfiguraciones significativas, habitualmente en cara o zonas muy visibles.
Factores que determinan la puntuación
- Visibilidad: no es lo mismo una cicatriz en la espalda que en la cara, el cuello o los antebrazos.
- Extensión y tipo de cicatriz: las cicatrices queloideanas, hipertróficas o deprimidas puntúan más que marcas superficiales.
- Edad: una cicatriz en una persona joven tiene mayor impacto vital.
- Profesión: si su trabajo requiere presencia o imagen pública (docente, comercial, actor, azafata…), el impacto profesional es mayor y puede valorarse específicamente.
- Afectación psicológica: si la cicatriz provoca ansiedad, vergüenza o aislamiento social, puede reconocerse un perjuicio moral específico adicional.
¿Cuándo se puede reclamar por cicatrices?
La valoración definitiva solo puede hacerse cuando la cicatriz está completamente estabilizada, lo que habitualmente ocurre entre 12 y 24 meses después del accidente. Antes de ese momento, la cicatriz puede mejorar con tratamientos (silicona, láser, cirugía reparadora) o empeorar.
No espere a que la aseguradora le diga que «ya está curado». Consulte con un abogado para saber cuándo es el momento adecuado para reclamar y evitar valorar antes de tiempo.
Errores frecuentes al reclamar por cicatrices
Aceptar la primera valoración estética de la aseguradora sin solicitar una segunda opinión pericial.
No aportar fotografías del estado de la cicatriz en distintos momentos de la evolución.
Olvidar mencionar las consecuencias psicológicas y sociales del daño estético.
Creer que «es solo una cicatriz pequeña y no vale la pena». Depende de dónde esté y de sus circunstancias personales.
Qué pruebas necesita para reclamar
- Informe médico que acredite el origen de la cicatriz en el accidente.
- Informe pericial estético independiente que valore el perjuicio conforme al baremo.
- Fotografías de la evolución desde el accidente hasta la estabilización.
- Informe psicológico si hay afectación emocional.
Si ha sufrido un accidente y tiene dudas sobre su indemnización, puede contarme su caso sin compromiso. Llámeme al 630 055 872 o escríbame por WhatsApp. Le atenderé personalmente.
