Cuando sufrimos un accidente de tráfico, de moto, un atropello o cualquier otro siniestro, uno de los factores más importantes para calcular la indemnización es la gravedad de las lesiones. La ley establece distintos criterios y baremos para valorar tanto las lesiones temporales como las secuelas permanentes.
En este artículo vamos a explicarlo de forma clara y sencilla.
1. Lesiones leves
Son aquellas que, aunque dolorosas, no tienen un impacto duradero en la salud.
Ejemplos:
- Latigazo cervical.
- Contusiones o golpes sin fractura.
- Esguinces de grado leve.
Cómo afectan a la indemnización:
- Se compensa principalmente por los días de recuperación (días de baja médica y de perjuicio personal).
- No suelen dejar secuelas, por lo que el importe final es menor.
2. Lesiones graves
Son lesiones que requieren un tratamiento médico más largo y pueden afectar de manera importante a la vida diaria del lesionado.
Ejemplos:
- Fracturas óseas.
- Intervenciones quirúrgicas.
- Lesiones musculares de mayor entidad.
Cómo afectan a la indemnización:
- Se valoran tanto los días de curación como el grado de perjuicio que causan (por ejemplo, si impiden trabajar o realizar actividades básicas).
- El importe suele ser mayor que en las lesiones leves.
- Existe la posibilidad de que deriven en secuelas.

3. Secuelas
Se consideran daños permanentes que quedan tras la recuperación.
Ejemplos:
- Limitación de movilidad en una articulación.
- Cicatrices visibles.
- Daños neurológicos o psicológicos.
Cómo afectan a la indemnización:
- Son las que más incrementan la compensación, ya que la víctima debe convivir con ellas de por vida.
- Se valoran según el Baremo de Tráfico, que asigna puntos en función de la edad, la gravedad y el impacto en la vida personal y laboral.
- Pueden aumentar mucho la cuantía total.
4. La importancia del informe médico
El informe médico es la base para acreditar:
- Tipo de lesión.
- Tiempo de recuperación.
- Existencia (o no) de secuelas.
Contar con un abogado especializado en accidentes es fundamental para asegurarse de que el informe se presenta de manera adecuada y se consigue la máxima indemnización posible.
De forma resumida:
La diferencia entre lesiones leves, graves y secuelas no es solo médica: marca la diferencia en la indemnización que recibirá la víctima de un accidente. Por eso, es clave contar con asesoramiento legal especializado y no conformarse con la primera oferta de la aseguradora.
